El peligro del fluor y como evitarlo
El peligro del fluor y como evitarlo
- El peligro del fluor y como evitarlo por Antolín de la Torre
- Articulo publicado en la revista Verdemente diciembre
En nuestro anterior artículo (ver Higiene dental con Titanio) publicado por esta revista, nos referíamos a los cepillos de dientes. Hacíamos historia, desde que nuestros mas antepasados eliminaban de sus pobres espacios interdentales los restos de carne, posiblemente de mamut o cualquier otro animal que se dejase cazar, con raspas de pescado, utilizadas a modo de mondadientes, hasta el cepillo dental iónico, el llamado cepillo del siglo XX1.
Pero, si hay historias paralelas en los descubrimientos de la humanidad, no hay una historia entre dos descubrimientos, que hayan ido tan parejas como la del cepillo de dientes y los dentífricos.
Porque nadie se imagina (hasta el siglo XXI como veremos), la utilización de un cepillo de dientes, por rudimentario que fuese, sin la utilización de “algo” que frotado con el cepillo blanquease y evitase caries gingivitis etc. Ese “algo” es el dentífrico, que tomo en la antigüedad diversas formas de lo mas variopinto, como por ejemplo la primera pasta dentífrica, creada por médicos egipcios hace 4.000 años, muy abrasiva y dotada de un intenso sabor. Se fabricaba con piedra pómez pulverizada, sal, pimienta, agua, uñas de buey, mirra y cáscara de huevo. Imaginen ustedes. Claro que griegos y romanos no se quedaron atrás, pues el dentífrico que utilizaban, por mucho que cueste creerlo era…orina humana y en especial, para los romanos, la orina de la Lusitania era la preferida de las damas. Y el hecho es que tenia cierta lógica, pues el poder del amoniaco, contenido en la orina, era un excelente antiséptico y el orín lusitano, por el largo trayecto hasta Roma, adquiría una concentración que le hacia superior al orín de un pobre romano.
Pero corramos un gran paréntesis desde estas fechas hasta la primera revolución de la pasta de dientes que ocurrió en 1896 cuando la compañía Colgate, introdujo en America el primer dentífrico en un tubo flexible, dando origen a una de las grandes multinacionales (son 30 las multinacionales que manejan estos productos en todo el mundo) y que desde aquella fecha y gracias al avance de la Química y diferentes tecnologías, han logrado productos cada vez mas sofisticados.
¿Sabían Ustedes que un dentífrico actual puede tener 10 componentes como mínimo? Alguno de ellos son: el Yeso (su ingrediente principal), el oxido de aluminio, un detergente en forma normalmente de alginato, glicerina, aceite de menta y mentol, bicarbonato, oxido de titanio, entre otros y un elemento que a nuestro juicio como veremos hay que agregar con muchas precauciones. Nos referimos al fluor.
¿Que buen dentífrico anunciado en diverso medios de comunicación no dice que “contiene fluor”? Y es que hablar de este elemento y relacionarlo con las pastas dentales es inmediato, porque “ayuda a no tener caries” De hecho hay una historia muy curiosa, que se refiere a los colonizadores españoles que llegaron a un poblado indígena americano, donde todos los aborígenes conservaban la dentadura en perfectas condiciones, algo inusitado para el siglo XV y que estaba relacionado con que toda la tribu bebía el agua de un río cercano y que el tiempo y los estudios científicos terminaron por descubrir que atravesaba un yacimiento de flúor.
¿Donde esta entonces la peligrosidad del fluor.? Como siempre el peligro estriba no en elemento en si, si no en las cantidades que se utilizan, por que si sobrepasamos ciertos límites, su efecto puede ser totalmente negativo Veamos por que
El flúor es un veneno de los más potentes que existen. Fíjense en un simple detalle.
El Fluoruro de sódico está registrado en la EPA (Agencia del Medioambiente) como un veneno para ratas. Y por si fuese poco un estudio de EEUU, pretende conseguir que el agua de consumo de Estados Unidos se deje de fluorar, ya que según este estudio, un exceso de flúor es severamente toxico y perjudicial, produce diversas sintomatologías, y aunque parezca mentira puede originar caries ya que el exceso produce una enfermedad, llamada fluorosis, que hace que se pierda parte del calcio y debilita la placa dental, siendo esta más quebradiza, pudiéndose romper con más facilidad, o estando por su debilidad más expuesta a los ataques bacterianos como la caries. Estos efectos, con un consumo muy elevado, se pueden agravar a nivel óseo de todo el esqueleto, produciéndose una descalcificación general.
Naturalmente todos los fabricantes de dentífricos, nos proporcionan cantidades de fluor en sus productos, que están fuera de toda duda y no hay que alarmarse, porque la fluorosis dental se produce con consumos superiores a los 4ppm de flúor y la fluorosis esquelética, mucho más grave y peligrosa, se produce con consumos de 15ppm o superiores de flúor.
Así que algo que es beneficioso en pequeñas dosis, menos de 1ppm según la OMS, se puede convertir en perjudicial y dañino si lo ingerimos por encima de ciertos límites. En el caso que nos ocupa los dentífricos contienen, en principio cantidades inofensivas.
Sin embargo querido amigos precaución. Aunque la absorción a través de los dientes es prácticamente nula, siempre conoces a alguien que se come la pasta dental o algún niño que no tiene las debidas precauciones al enjuagarse después de cepillarse los dientes.
Así que sin duda alguna, los dentífricos han ayudado a la humanidad a una mejor higiene dental, pero también tiene sus inconvenientes. El 20 de noviembre del 2007 fue retirada por la Consejeria de Sanidad de Galicia, ciertas partidas de un dentifrico de la marca Colgate, por contener determinados tipos de bacterias…
Particularmente y si me piden mi opinión, puedo decirles que desde que probé el cepillo iónico (leer articulo del mes de junio, cepillo dental ionico Soladey) cuyo funcionamiento esta en la creación de una corriente electrónica por una barra de titanio al incidir la luz sobre ella, originando una disolución de signo negativo en la saliva, que atrae a la placa dental (negativa) sin necesidad de frotamiento, porque la “despega”, no utilizo otra cosa. Por su funcionamiento, no necesita dentifrico La formación de una espuma dentro de nuestra propia boca, sin ningún dentífrico ni agente extraño, solo con nuestra propia saliva parece cosa de brujas… pero ocurre. Al fin y al cabo es un viejo principio físico que cargas de distintos signo se atraen.
¿Novedad? Es posible pero el hecho de que no es necesario dentifrico, ni frotación y que ya es utilizado por millones de personas, especialmente en Japón, donde ha sido patentado (la marca Soladay es la pionera en este tipo cepillos iónicos), y que es ideal para encías sensibles, niños y hasta para animales de compañía, hacen de este tipo de cepillos sea denominado el cepillo del siglo XXI
- Para mayor información teléfono 914455154 666212242 www.biofarm.es
- Antolin de la Torre es Licenciado en Ciencias Químicas, Naturópatas y Diplomado en Ciencias Biológicas de la Salud.






