Dolomita y calcio coral, los complementos ideales para asimilar calcio.

Dolomita y calcio coral, los complementos ideales para asimilar calcio.

por Antolin de la Torre Cortes

¿Te falta calcio? La solución no está en la leche.

Parte I

Introducción.

Las personas que tienen la amabilidad de seguir mis artículos habrán podido comprobar que estos suelen ser sobre temas precisos y concretos y que raramente los divido, pues en mi opinión esto distrae la atención del lector. Excepcionalmente este artículo lo he dividido en dos partes, pues por la extensión y el interés del tema no ha sido posiblemente escribirlo en menos líneas. La primera parte, que podrán Uds. leer a continuación, la dedico a un pequeño estudio sobre el calcio, la necesidad que tiene nuestro organismo de este mineral y su conexión con la leche de vaca, tan recomendada en nuestros días para paliar su deficiencia. A mi modo de ver el título de mi artículo está justificado y la leche de vaca no es precisamente la solución óptima a este problema. En la segunda parte podrán Uds. leer la relación de la osteoporosis, enfermedad en teoría originada por la falta de calcio (hay mas causas, como por ejemplo el control de proteínas que tomamos con nuestra alimentación), con dietas, alimentos y complementos dieteticos, que pueden facilitar calcio a nuestro organismo de una forma mas efectiva y eficaz que la leche de vaca. Sé que muchas personas estarán en desacuerdo con lo que escribo. Por favor, no maten al mensajero. Hay abundante bibliografía, artículos, estadísticas y experimentos que pongo a su disposición y en los que me he fundado para escribir esta información y mi interés es únicamente informarles de que hay otras fuentes para suplir calcio a nuestro organismo más idóneas que la leche de vaca. Por último a los más impacientes y que quieran algún adelanto sobre la segunda parte (seria señal del interés por este tema) me pongo a su disposición con el teléfono que encontrarán al final de estas páginas..

El calcio

Posiblemente el amable lector que haya leído el título con el que comienzo este artículo se escandalice, porque ¿a qué persona que necesite calcio no le recomiendan la ingesta de leche de vaca, para reponer este elemento tan valioso para nuestro organismo? Este macromineral es el cuarto componente del cuerpo después del agua, las proteínas y las grasas y su contenido en nuestro organismo es aproximadamente de un 2% de nuestra masa corporal (1150 gramos). El calcio no puede faltar y una forma de reponerlo, en principio lógica por el porcentaje que tiene de este mineral, podría ser beber leche de vaca o tomar derivados de productos lácteos. Veamos si Vd. piensa lo mismo después de leer estas líneas. El calcio es el mineral de nuestro organismo más esencial, tanto para la formación de los huesos, como para mantener estos sanos y fuertes. El 99% del calcio del organismo se encuentra en los huesos y en los dientes. El 1% restante se reparte entre la sangre y los músculos. Aunque este 1% resulte una mínima parte, hay que destacar que sin él los músculos no se flexionarían correctamente, la sangre no se coagularía y los nervios no transmitirían los mensajes correspondientes al resto del organismo. Si este 1% falta, originaría todos estos problemas y antes de que esto ocurra el organismo recurre al almacén que son los huesos, para reponerlo en cantidad suficiente. Además, el calcio se pierde a lo largo de nuestra existencia principalmente a lo largo de tres vías: las heces, la orina y el sudor. La salida fecal incluye una fracción no absorbida y una fracción endógena que proviene en gran parte de secreciones de la mucosa intestinal. La principal vía de eliminación del calcio del organismo es la renal. En lo que se refiere al sudor, excepto en circunstancias extremas de sudoración, la pérdida de calcio a través de la piel es mínima. La pérdida de calcio es continua y muy importante, si además añadimos a los factores anteriores los procesos de formación y resorción de los huesos muchas veces descompensados Indudablemente, conviene aportar a nuestro cuerpo la cantidad necesaria de calcio y bien a través de una dieta alimentaría o bien a través de suplementos, sus niveles nunca deberán estar por debajo de los miligramos recomendados por las organizaciones de la salud de cada país y que en general y de acuerdo con la edad y con el sexo podrían ser: bebés y niños, dependiendo de la edad (350 – 550 mg/día), chicas (800 mg/día), chicos (1000 mg/día,) adultos (hombres y mujeres) (700 mg/ día), mujeres en periodo de lactancia (550 mg/día extra) . No obstante estas cantidades se deben de tomar a titulo informativo, ya que dependiendo de las autoridades sanitarias de cada país varían y así en Estados Unidos las cifras son sensiblemente superiores ya que las dosis recomendadas fueron para niños de 1 a 10 años de 800 mg a 1200 mg diarios, y para los adolescentes de 11 a 24 años de 1200 mg a 1500 mg. Durante el embarazo y el periodo de lactancia se recomienda a las mujeres norteamericanas ingerir 1400 mg diarios de calcio, y a los hombres y mujeres de más de 50 años se les recomienda aumentar la dosis de calcio a unos 1500 mg porque la absorción intestinal del calcio disminuye y en la mujer se tiene un problema añadido: el grado superior de osteoporosis comparando los índices de densitometría ósea con el hombre, de la que nos ocuparemos mas tarde. Ya hemos visto la necesidad de aportar el calcio ¿Pero como hacerlo? ¿Seguiremos los tan repetidos slogans de “Toma leche y estarás mas sano” “¿Te falta calcio? ... Toma leche” o “Para crecer mejor, los niños necesitan leche?, solo por citar algunos, con los que le moderno marketing de las grandes multinacionales lácteas nos intentan convencer de las bondades de la leche La publicidad que rodea a la leche de vaca, podría hacer creer a cualquiera que es un producto absolutamente esencial y natural para los humanos. La mayoría de la gente, cuando piensa en aumentar su dosis de calcio, y siguiendo la clásica pirámide alimenticia, piensa inmediatamente en tomar un vaso de leche, un yogur , un trozo de queso o cualquier producto relacionado con la leche de vaca.. ¿Pero es este el procedimiento correcto? En mi opinión la contestación a la pregunta es negativa y trataré de demostrarlo. Juzguen Vds.

La vaca

Empecemos por el principio y para ello que mejor que echar un vistazo al pobre animal que nos suministra la leche: la vaca. Pobre animal si, porque el trato que se le da desde que nace hasta que muere no es nada ejemplar. Algunas personas piensan que las vacas “dan” leche del mismo modo que el agua sale por un grifo, simplemente girando la llave y no comprenden que para producirla, las vacas tienen que parir una vez al año. Y más le vale al animal mantener su producción lo más alta posible porque, finalmente, cuando desciende su productividad y deja de ser rentable, se la envía al matadero para transformar sus despojos en las populares hamburguesas y salchichas baratas cuya carne, es la más susceptible de estar contaminada por el virus y bacterias causante de las enfermedades que padecen a lo largo de su vida. Establecido pues que para que una vaca pueda “dar” o “fabricar” leche por primera vez, tiene que parir, sino no nunca “daría” ni una gota de leche, sigamos con nuestro razonamiento y describamos con más detenimiento la vida de este desdichado animal. Las vacas destinadas a la producción lechera viven en granjas industriales en condiciones que causan un enorme sufrimiento a los animales. No pasan horas pastando en campos, sino que viven amontonadas dentro de corrales o establos de ordeño con suelo de cemento, donde son ordeñadas por máquinas dos o tres veces al día que les provocan cortes y heridas que no ocurrirían si el ordeño fuese manual. Estas heridas promueven el desarrollo de mastitis, una infección bacteriana dolorosa. Más de 20 clases diferentes de bacterias causan la infección, que se propaga fácilmente de una vaca a la otra y si no es controlada, puede provocar la muerte. En algunos casos, las máquinas para ordeño también producen descargas eléctricas como consecuencia de fugas de voltaje, causándoles a las vacas un gran malestar, miedo, daños en el sistema inmunológico y, en algunos casos, la muerte. Es posible que sólo una granja pierda varias vacas al año debido a estas descargas eléctricas. En las granjas actuales, las vacas viven sólo entre cuatro y cinco años, en contraste con la expectativa de vida de 20-25 años que disfrutaban en épocas anteriores. Como hemos dicho, para conservar a los animales en un alto nivel de productividad, los productores las mantienen continuamente preñadas.

El horror de cómo se producen estos embarazos nos lo proporciona la ciencia veterinaria moderna y que básicamente consiste en el uso de la inseminación artificial, utilizando una variedad de drogas, como la hormona de crecimiento bovino (BGH por sus siglas en inglés); la prostaglandina, que es utilizada para provocar el celo de la vaca cuando el productor quiere que ésta sea inseminada; antibióticos y hasta tranquilizantes, para poder influenciar la productividad y el comportamiento de las vacas. Así pues, después de haber tenido su primera cría, que por cierto nunca vé a su mamá, la vaca permanece embarazada artificialmente durante casi todo el año, para que produzca más y más leche. Habitualmente se recogen seis embriones de cada vaca en un periodo de ocho semanas, desde la edad de quince meses. Si de este embrión nace una ternera, ésta tiene relativa suerte pues seguirá la desafortunada vida de su madre, pero seguirá “viviendo”. Peor suerte correrá si el recién nacido es ternero, pues acabará en el matadero antes de llegar a una edad adulta, aprovechándose de él hasta la más mínima parte de su anatomía, como su cuarto estómago, utilizado para la elaboración de queso ya que contiene renina, una enzima capaz de cuajar o coagular la leche, de forma mas económica por su procedencia, que utilizando enzimas vegetales. A través de los tratamientos que se describen anteriormente, los ganaderos o más bien fabricantes de leche, logran que la vaca de hoy “dé” o “produzca” porque en definitiva el desdichado animal no es más que una fabrica de producir leche, más o menos 5,000 litros de preciado liquido cada año. Estos tratamientos provocan muchas dificultades y problemas de salud a la vaca (principalmente inflamaciones en la ubre, la cual se llena de pus y sangre). Esto significa que la composición de esta leche “fabricada” no es igual a la leche de una vaca sana. Para curar a la vaca de sus sufrimientos le inyectan antibióticos, productos farmacéuticos veterinarios, y también para obtener más y más leche, le inyectan fertilizantes. Aunque en los modernos procesos de pasterización las bacterias nocivas para la salud humana son eliminadas (nos asombraría el numero de bacterias que contiene la leche de una vaca antes de su pasterización), los productos químicas, antibióticos, hormonas etc. no son eliminados mediante este procedimiento permaneciendo en la leche y de ahí van a la mesa del “desprevenido” consumidor. Hay muchos mas datos, pero no impresionemos más al lector con la vida de la vaca y analicemos con detenimiento los efectos que nos puede producir la ingestión de la leche de este animal.

La leche

Hagamos unas sencillas preguntas: ¿Tomaría Ud. un alimento que está preparado para ser digerido por cuatro estómagos y no sólamente por uno? ¿Tomaría Ud. un alimento que duplicaría su peso en 47 días y no en 6 meses?; ¿Tomaría Ud. Un alimento que tiene tres veces mas proteínas y un 50% mas de grasa que la leche materna durante su periodo de lactancia?; ¿Tomaría Ud. un alimento que tuviese el colesterol equivalente a un millón de rodajas de tocino cuando alcanzase la edad de 50 años?; ¿Tomaría Ud. Un alimento considerado como uno de los más ateroescleroticos? Contestemos puntualmente a estas preguntas. Una persona medianamente inteligente contestaría sin duda un rotundo no a estas cinco preguntas, pues seria un alimento totalmente antinatural, no apto para humanos. Pues bien, ese alimento sería la leche de vaca (la vaca tiene cuatro estómagos y un humano solo uno), el animal duplica su peso en 40 días aproximadamente, tiene el contenido en proteínas y grasa que ya hemos mencionado ,su contenido en colesterol aunque parezca increíble, es el equivalente al “tocino” indicado y por último a diferencia de la leche, las bebidas de frutas y vegetales se ha asociado con efectos positivos tales como disminución de la incidencia de canceres, ataque al corazón, disminución de la presión sanguínea y del colesterol. Los productos derivados de la leche no pueden reclamar todos estos beneficios. La leche es uno de los alimentos más ateroscleroticos que existen.Pero hay aun más. La lógica de la naturaleza, nos dice que un animal mamífero no tiene previsto que tenga que consumir leche después de su periodo de lactancia y mucho menos si ésta es leche ajena y sin embargo, el ser humano, guiado muchas veces por la publicidad de las grandes compañías lácteas, es la única criatura (con la excepción del perro y el gato domésticos que adquieren ese habito de los humanos y no de motu propio) que no puede dejar de consumir leche aunque sea adulto. Este comportamiento ilógico y contranatural lo considera como algo muy importante y vital, pero es que además de contranatural, el ser humano se esta contaminando toda su vida, porque de manera similar a la carne, (se podría llamar a la leche “carne liquida), la leche también absorbe todos los contaminantes y productos químicos que introducen de alguna forma al ganado y así llegan hasta el consumidor. La carne contiene en promedio 14 veces más pesticidas que los productos vegetales y la leche contiene casi 6 veces más. No es pues una sorpresa, que una persona o lo que es mas grave que un bebé en estado de lactancia también consuma productos tóxicos, debido al consumo de carne y leche de vaca de su propia madre, la cual inconscientemente los transmite a su bebé. Un hecho incuestionable es que si comparamos los análisis realizados a una madre vegetariana y a una madre omnívora, es que en la madre vegetariana la contaminación de la leche materna 35 veces más baja que la de la madre que consume carne y leche de vaca. Muchas personas están pendientes al consumir cualquier producto de alimentación de los colorantes, aditivos, conservantes etc. con muy buen criterio pues éstos son fuente inagotable de creación de radicales libres tan perjudiciales para nuestra salud, pero posiblemente esa misma persona no piense que al beber un simple vaso de leche esta introduciendo una gran cantidad de sustancias nocivas trasmitidas por la vaca.


Lectura independiente
El estómago de los rumiantes está dividido en cuatro partes:

  • Panza: Es la región más voluminosa y en la que desemboca el esófago. Puede tener sacos accesorios y es la más rica en papilas con función termorre­gulador en ciertas fermentaciones.
  • Redecilla: De forma más o menos esférica. Desempeña una función bá­sica en la fracción líquida del alimento.
  • Libro. De forma alargada, es el responsable de la absorción del agua.
  • Cuajar: Es el estómago estrictamente hablando.

Pi) Píloro Ab) Cua­jar Om) Libro Es) Esófago Re) Redeci­lla Ru) Panza

Cuando el alimento baja por el esófago, cae a la panza donde fermenta tras lo cual es

regurgitado para continuar su masticación. Tras la segunda mastica­ción vuelve a descender por el esófago hasta la redecilla, de allí al libro y al cuajar. El enorme estómago y el largo intestino confiere a los rumiantes su característico aspecto “barrigudo”.


Para más INRI y aunque cueste creer la afirmación de ¿te falta calcio?…toma leche, es totalmente falsa. La alimentación con leche ajena requiere un enorme esfuerzo de digestión. Al fin y al cabo nuestro estómago tiene que realizar el trabaja de cuatro estómagos, y durante este esfuerzo el cuerpo necesita mucho calcio para la digestión de la leche. Más calcio del que ingresa a través de la propia leche extraña. En vez de aumentar el calcio, para el crecimiento de huesos, dientes y otros, se reduce el nivel de calcio. Lo que quiere decir que aparte de leche ajena también tenemos que comer productos que contienen mucho calcio para mantener el equilibro. Parece absurdo pero es cierto. Pero en cualquier caso y para acabar con esta supuesta fuente ideal de calcio, que es la leche, idealicemos el procedimiento. Pensemos en una vaca, pastando toda su vida en los verdes prados de Santander, “disfrutando” de una vida normal, con unos embarazos normales y no provocados, sin enfermedades, y que en teoría produciría una leche “sana” para los humanos. Pues bien esta leche tampoco beneficiaria nuestro organismo. No hay que olvidarnos una vez más que la leche de vaca entera está adaptada a las necesidades nutricionales de los terneros, además, un 75 % de la población adulta del mundo, carece de la enzima lactasa, necesaria para digerir la leche adecuadamente. La enzima lactasa se encuentra en los bebés para poder digerir la leche materna, pero los niveles disminuyen después de los cinco años. Los adultos que carecen de esta enzima sufren de hinchazón, calambres, gases y diarrea si toman leche. Por si fuese poco hay demasiados tópicos malentendidos, como por ejemplo el efecto de la leche sobre la hiperclorhidria. En efecto, la leche tiene un efecto amortiguador sobre la acidez gástrica y alivia la acidez a corto plazo, pero el efecto amortiguador le quita al estómago la capacidad de digerir la comida. La acidez normal del estómago debe ser un pH fuertemente ácido de alrededor de 1.8. Si uno bebe un vaso de leche el pH se amortigua a 6.0, de modo que el contenido del estómago no se digiere, la misma leche no es digerida en condiciones óptimas. Este fenómeno funciona bien en el caso de los bebés que digieren la leche de la madre, que contiene anticuerpos sensibles al ácido que supuestamente sobreviven a la digestión, pero en el caso de los adultos, beber un vaso de leche hace que el contenido se pudra durante las próximas 3 o 4 horas, lo que provoca reflujo. Por añadidura, la conexión más importante entre la leche y la mala salud es probablemente su contribución a las enfermedades cardíacas. Demasiada grasa saturada en la dieta puede conducir a la aterosclerosis, donde las arterias están saturadas con depósitos de colesterol y no pueden llevar sangre suficiente a los órganos vitales. El corazón es especialmente sensible. La leche y otros productos lácteos suponen casi la mitad de las grasas saturadas que se consumen en los países industrializados. La carne es el resto. Un ejemplo: el Reino Unido, país industrializado por excelencia y donde el consumo de leche alcanza uno de los porcentajes mayores de Europa, tiene los niveles más altos de enfermedades cardíacas del mundo. Es pues un hecho cierto que la falta de calcio puede dar origen a distintas patologías y detallar todas ellas se saldría de los limites que nos hemos establecido en este artículo, pero si queremos mencionar al menos una de ellas, por la gran cantidad de personas que la padecen, especialmente las mujeres en las que la falta de estrógenos al llegar la menopausia, hace que colabore de forma decisiva en la aparición de la enfermedad. Nos referimos a la osteoporosis. 3. Osteoporosis Hay enfermedades que se pueden considerar como asesinos silenciosos. No presentan ningún síntoma visible. No producen ninguna molestia. No producen ningún dolor, y cuando nos percatamos de su presencia, muchas veces es tarde para poder controlarlas y poner los medios oportunos para mejorar nuestra salud. La diabetes, la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, son muestras claras entre otras de estas patologías., que si no son tratadas a tiempo pueden tener consecuencias muy serias. Ocupémonos de una de ellas muy en relación con el tema central de este artículo: la osteoporosis, cuyo aviso en muchos casos sin dolores previos, suele ser la fractura de un hueso. Muchas personas de edad avanzada comentan “Me caí y me rompí la cadera”. No es cierto. El mecanismo es todo lo contrario y es que primero se rompió la cadera, por efecto de la osteoporosis y luego se cayó. ¿Pero qué es la osteoporosis? ¿Quién puede padecerla? ¿Por qué se produce? ¿Cómo podemos evitarla? Permítaseme contestar a estas preguntas, especialmente en lo que se refiere a sus causas, mediante dos enfoques, no en contraposición el uno con el otro, sino complementándose como son las medicinas alopalitica y holistica. Desde un punto de vista de la medicina clásica, la osteoporosis, es una enfermedad del metabolismo óseo caracterizada por una masa ósea baja y el deterioro de la estructura i del hueso que lo hace frágil y "poroso". El hueso osteoporósico es más débil que el normal y tiene mas probabilidades de sufrir fracturas con pequeños golpes o con movimientos bruscos, al agacharse, bajar de un coche o levantar un pequeño objeto o puede llegar a no soportar el propio peso del cuerpo. Cerca de 100 millones de personas a escala mundial presentan osteoporosis, Su incidencia es mayor en pacientes de edad avanzada, no sólo en mujeres menopáusicas; la tercera edad es un grupo cada vez mayor riesgo dentro de la población. Una de cada dos mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 65 años sufrirá la fractura de un hueso debido a osteoporosis. Muchos de éstos son fracturas dolorosas de la cadera, espina (columna), muñeca, brazo y pierna que frecuentemente ocurren como resultado de una caída. Sin embargo, hasta las simples tareas del hogar pueden producir una fractura de la espina (columna) si los huesos se han debilitado por la enfermedad. La osteoporosis es una enfermedad que afecta a los dos sexos, pero las mujeres tienen siete veces más riesgo de padecerla porque existe una relación estrecha entre las hormonas femeninas (estrógenos), que esta su vez esta íntimamente ligado con la masa ósea, entendiendo por masa ósea la cantidad de hueso (proteínas y minerales, fundamentalmente mineral de calcio) que presenta una persona en su esqueleto en un momento determinado. Depende de su edad, sexo y su raza. Sabemos, por ejemplo, que, a igualdad de edad y sexo, las personas de la raza negra tienen más masa ósea que las de la raza blanca o amarilla. La pérdida natural de masa ósea comienza muy poco después de haberse alcanzado el valor máximo (alrededor de los 30 años), suele ser muy lenta (alrededor del 0,5% por año), y dura el resto de la vida. En los varones, sólo en casos de larga vida, con un valor bajo del máximo de masa ósea en la juventud, se desarrolla la osteoporosis. La mujer ha sido peor tratada por la naturaleza en lo que respecta al metabolismo óseo, debido a varios factores. En primer lugar, el valor máximo de masa ósea, alcanzado durante la época de la madurez esquelética, es inferior al del varón (hasta un 30-50% menor). Además, cuando llega la menopausia, al cesar la producción de hormonas , algunas mujeres, no todas, pueden sufrir una pérdida más acelerada y rápida de masa ósea que llega a producir la llamada osteoporosis posmenopáusica, sin duda la forma más frecuente de osteoporosis. Hasta aquí hemos hecho una somera descripción de los quien puede padecer la osteoporosis, en que consiste y algunas de sus consecuencias, haciendo especial mención a que el concepto clásico que el origen de esta enfermedad es debida principalmente a la falta de masa ósea y en consecuencia de calcio y que esta deficiencia debe de ser suplida mediante la leche. Pero reparemos en un detalle. Ha habido mucha publicidad sobre el papel del calcio de la dieta para prevenir la osteoporosis, pero se da el hecho de que esta enfermedad es más común en los países occidentales donde el consumo de calcio y de productos lácteos es más alto que en el resto del mundo. La osteoporosis es menos frecuente en culturas rurales, incluso cuando el consumo de calcio es mucho menor. Algunos factores del estilo de vida, como la actividad física, una menor ingesta de proteínas, un menor consumo de alcohol y fumar menos, pueden servir como protección para la gente de estas poblaciones. Un detalle significativo es que los Bantús de África sólo ingieren 350 mg. de calcio diariamente. Dan a luz a un promedio de 9 niños que lactan por dos años pero nunca sufren de una deficiencia de calcio.

Leche y derivados

  • Alimentos Calcio(mg/100g)
  • Leche de vaca, entera semi o desnatada 130
  • Leche condensada 280
  • Cuajada, requesón 160
  • Yogur, entero ,desnatado 150
  • Huevos 30
  • Queso de Burgos 185
  • Queso Gruyere, Emental, Roquefort, Bola 1010
  • Pescados
  • Alimentos Calcio(mg/100g)
  • Sardinas en aceite ,boquerones 400
  • Langostino, Gambas, Camarones, Cigalas 220
  • Calamares 115
  • Atún en aceite 42
  • Almejas 35
  • Lenguado, Merluza, Mero 15
  • Pescadilla 14
  • Carne
  • Alimentos Calcio(mg/100g)
  • Jamón 48
  • Pavo 14
  • Conejo 13
  • Gallina, Cordero 7
  • Cerdo 6
  • Ternera 2
  • Cereales
  • Alimentos Calcio(mg/100g)
  • Cacao 110
  • Chocolate 80
  • Galletas 45
  • Pan integral 50
  • Pan blanco 30
  • Frutos de secos
  • Alimentos Calcio(mg/100g)
  • Almendras, Avellanas 250
  • Nueces 100
  • Pasas 80
  • Pistachos 136
  • Legumbres
  • Alimentos Calcio(mg/100g)
  • Garbanzos 130
  • Alubias 130
  • Habas 130
  • Verduras y hortalizas
  • Alimentos Calcio(mg/100g)
  • Acelgas, Cardo 100
  • Puerros 60
  • Judías verdes 56
  • Alcachofas, Apios 50
  • Col de Brúcelas, Zanahorias 40
  • Otros
  • Alimentos Calcio(mg/100g)
  • Pizza 140
  • Rollito primavera 140
  • Galletas chocolate 11

Sin embargo parece que casi todos los expertos en nutrición todavía recomiendan una dieta que contenga muchos productos lácteos, muchas veces en grandes cantidades, para asegurar una buena absorción del calcio. Consideremos pues un enfoque distinto para la osteoporosis. Muchas personas creen que se tiene que consumir muchos lácteos para obtener calcio y que los productos lácteos son la mejor defensa contra la osteoporosis, una condición de pérdida de calcio u otros minerales alcalinos del esqueleto que resulta en huesos frágiles. La mayoría cree que esto ocurre sólo cuando hay poco calcio en la dieta, pero no es cierto. Todo ésto es resultado de la propaganda de la industria de productos lácteos que desde hace muchas décadas nos ha “informado” de lo saludables que son sus productos. Mucha gente tiende a creer que si un vaso de leche cada día es bueno, tres o cuatro vasos deberán ser aún mejores. Una de las principales causas de la osteoporosis no es la falta de calcio en la dieta pero si se puede originar por un exceso de ácido en la dieta, que causa que el cuerpo utilice el calcio del esqueleto. Es verdad que los productos lácteos contienen mucho calcio, pero también es evidente que las personas que tienen una alta ingestión de calcio de productos lácteos también sufre de altas tasas de osteoporosis. Unas investigaciones recientes demuestran que las poblaciones que ingieren menos calcio, en realidad tienen es queletos más fuertes. Esto se explica por el hecho de que la ingestión de mucho calcio también se relaciona con mucha proteína; todo junto causa una pérdida de calcio y otros minerales alcalinos. El calcio y otros minerales alcalinos se pierden tras una ingestión de demasiados alimentos acidificantes, y la falta de calcio tiene poco que ver (salvo en casos de hambre extrema) con la ingestión real de calcio. Nos referíamos en la introducción de este artículo en la posible incredulidad de esta teoría. Recurramos pues a publicaciones de reconocido prestigio que la sostienen. Una investigación mundial de la dieta demuestra que en las poblaciones que tienen una gran ingesta de calcio, la osteoporosis (tanto como muchas otras enfermedades) es la más alta y la ingestión de productos lácteos no puede evitarla ni curarla. Hay muchas investigaciones por todo el mundo que declaran que la osteoporosis tiene poco que ver con la ingestión de calcio, sino que lo importante es la proteína. El “British Medical Journal” ha informado de que la ingestión del calcio es completamente irrelevante respecto a la pérdida de masa ósea. El “American Journal of Clinical Nutrition” (AJCN) ha afirmado en 1970: “La osteoporosis es de hecho una enfermedad que se causa por un gran número de factores, siendo el más importante el exceso de proteína en la dieta habitual” Los vegetarianos sufren menos de osteoporosis que los omnívoros. El AJCN publicó el estudio más amplio sobre osteoporosis en 1983. Los investigadores encontraron que hasta la edad de 65 años, las vegetarianas tuvieron un 18% de pérdida de hueso y las omnívoras tuvieron un 35%. Las cifras equivalentes para los varones fueron 3% y 7%, respectivamente. Los porcentajes se pueden explicar por el hecho de que aunque los vegetarianos comen demasiada proteína en general, no comen tanta proteína como los omnívoros. Un estudio reciente muestra que con una ingestión de sólo 75 gramos cada día de proteína se pierde más calcio en la orina del que se absorbe de la dieta. Varios estudios confirman el hecho de que cuanta más proteína se ingiere, más se expulsa. El esqueleto actúa como un recipiente de calcio y otros minerales alcalinos. El nivel pH (medida de acidez o alcalinidad) sanguíneo es vital y debe permanecer constante o nos moriríamos. El cuerpo, por consiguiente, toma los minerales alcalinos del esqueleto si comemos demasiados alimentos acidificantes. Los refrescos, los medicamentos, el tabaco, la sal, el azúcar, el café y el té todos contribuyen a la osteoporosis. Los problemas de calcio se evitan mejor manteniendo una dieta que esté bien equilibrada entre la alcalinidad y la acidez. ¿Cuál de estos planteamientos es cierto? En mi opinión los dos. Es evidente que hay que tomar calcio, pero en las cantidades justas y sin que la dieta diaria posea proteínas o productos ácidos que atraería el calcio de los huesos para neutralizarlo. Si aceptamos estos dos planteamientos como válidos la solución, dentro de su complejidad, puede ser relativamente sencilla. Tendremos que ingerir calcio, por supuesto de origen no lácteo y cuidar nuestro régimen de comidas. Veamos estos aspectos con más detenimiento.

¿Cómo tratar la osteoporosis?

Para empezar por el primero de los dos aspectos, hay que decir que hay numerosas dietas con productos que excluyen la leche como fuente principal de calcio, basados en alimentos que tienen un contenido en este mineral más que suficiente e incluso superiores a los productos lácteos, para cubrir nuestras las necesidades dietéticas y por añadidura sin el contenido proteico que abarca el segundo aspecto comentado en el apartado anterior. Personalmente me declaro un ferviente admirador de las dietas basadas en los grupos sanguíneos, en las que por cierto la leche está excluida para los cuatro grupos (Ver mi artículo del mes de marzo en esta misma publicación) y que puede ser compaginada con cualquier otro tipo de dietas. Cualquier especialista en nutrición, que este de acuerdo con las líneas que he escrito puede elaborar un buen régimen de alimentación de acuerdo con las premisas expuestas. Pasemos al segundo aspecto del problema. ¿Como podemos suministrar el calcio en cantidad suficiente a nuestro organismo, sin tener que recurrir a los consabidos productos lácteos? La respuesta a esta pregunta es sencilla: mediante la utilización de suplementos dieteticos correctos. Los suplementos de calcio son una forma simple de asegurarse que las personas reciban este mineral y para elegir el suplemento de calcio idóneo, deben considerarse diversos factores, entre los que se incluyen la disponibilidad, la pureza, la capacidad de absorción y la tolerancia. Se ha comprobado que el carbonato de calcio es sumamente seguro, habiéndose utilizado para complementar el consumo de calcio diario en hombres y mujeres de todas las edades, en dosis de hasta 2.000 mg por día. Es, además, el suplemento de calcio más concentrado y tiene prácticamente el doble de calcio elemental por peso que el citrato de calcio. Por lo tanto, se requieren menos tabletas o capsulas. Es pues, a mi modo de ver, el que presentan más ventajas y para incorporarlo a nuestro organismo, contamos con dos suplementos dieteticos naturales, que pueden realizar este cometido: el calcio coral y la dolomita. Veamos con más detalle estos dos productos muy utilizados por la medicina natural.

Calcio coral

Un pólipo de coral es un animal provisto de boca y tentáculos que le sirven para capturar el plancton y la materia orgánica, segregando carbonato cálcico para formar una estructura tan dura como el hormigón, que raras veces supera el crecimiento de un centímetro por año, formando arrefices coralíferos. Son considerados como uno de los organismos más antiguos y primitivos y podemos encontrarlos, sobre un área de más de 1 millón de kilómetros cuadrados. Representan uno de 0los ecosistemas más ricos y productivos del planeta, extendidos, ya que están formados por todos los minerales, nutrientes y elementos que se encuentran en el océano. En todas las islas del mundo podemos encontrar arrecifes de Coral, pero los arrecifes de Coral ubicados en el Océano Pacifico, especialmente en la isla de Okinawa, han demostrado ser los mejores. De todas las 2,500 variedades de Coral que hay en el mundo, sólo el Coral de Okinawa contiene una composición orgánica idéntica a la estructura del esqueleto humano, incluyendo el calcio, el magnesio , el sodio y el potasio, además de trazas de mas de 70 oligoelementos. El calcio de coral es iónico y se absorbe rápidamente, donando electrones para reparar las células dañadas, luchando de esta forma contra los temibles radicales libres. El coral marino contiene además magnesio, y da un equilibrio de calcio del (24%) al magnesio del (12%). El contenido de calcio y magnesio en el coral esta muy cerca de 2:1. Este 2 a 1 es la proporción ideal para tomar calcio y magnesio en la dieta humana. La absorción del calcio marino de coral puro, supera a todos los suplementos de calcio. Las tasas de absorción son las siguientes: Calcio marino puro de coral 84% a 100%, calcio de origen sintético aproximadamente 5% , calcio quelado aproximadamente 20%. Cuando el calcio y los otros más de 70 minerales que componen el calcio coral pasan al cuerpo humano pasan dos cosas que son la llave del éxito de este suplemento:

  1. El calcio es el principal mineral alcalinizante en el organismo. Todos nacemos en un estado alcalino, con el tiempo, nuestro organismo se va acidificando. Este estado puede favorecer la enfermedad. El calcio coral ayuda a aumentar el pH, restaurando estado alcalino natural.
  2. Los minerales traza del calcio coral, cubren carencias del organismo. Esto es básico, ya que los minerales traza han desaparecido de nuestros suelos debido las prácticas de agricultura no sostenible. Es por este motivo que no están presentes en nuestra alimentación. Muchos doctores no disponen de test para poder detectar deficiencias en muchos de los minerales traza, por lo que podemos ser deficientes en estos minerales y no habernos dado cuenta de ello, lo que puede dar lugar a un gran número de trastornos.

Como consecuencia podemos resumir que una de las causas de la gran efectividad del calcio coral es la gran afinidad de su contenido con los minerales del cuerpo humano, previniendo la osteoporosis y suministrando calcio en forma idónea a nuestro organismo, a través de grandes cantidades de minerales y vitaminas de origen orgánico. El calcio coral actúa como un excelente antioxidante, reponiendo la cantidad de calcio circulante, en procesos que la destruyen, como es el caso de la osteoporosis, ayudando a la calcificación del sistema óseo. Actúa además a nivel iónico equilibrando electrolíticamente al organismo, ayudando a la oxigenación y alcalinización del cuerpo nivelando el pH del organismo, origen de gran cantidad de enfermedades (Ver mi articulo en esta revista “El agua de la eterna juventud”) Por todos estos factores, el calcio coral, además de ser el suplemento ideal para vencer a la osteoporosis, es también un suplemento excelente para luchar contra la diabetes la hipertensión, el colesterol, la tensión arterial baja o alta (se considera en este aspecto como un adaptógeno) y lesiones a causa del deporte y gran cantidad de patologías. Por último y para finalizar con el calcio coral hay que mencionar el precio que, en nuestra opinión tiene este producto por parte de algunas compañías dietéticas, es totalmente injustificado, aun a pesar del encarecimiento que supone el transporte desde Japón hasta España.

Dolomita

La dolomita es un mineral que recibe su nombre de los montes Dolomitas, en Italia, y que en la época cuaternaria eran formaciones coralíferas. La dolomita posee pues en parte las propiedades del calcio coral, aunque el tiempo transcurrido desde su formación hacen que en parte algunas de sus propiedades hayan disminuido. La dolomita es un mineral de bicarbonato de calcio y magnesio, que aporta una proporción media de un 30% de calcio y un 22% de magnesio de su peso total. Por ello, se trata de uno de los suplementos más valiosos para la buena salud ósea. Es fácilmente asimilable y se puede encontrar como comprimidos en tiendas de dietética y en farmacias. Su principales aplicaciones son: Osteoporosis. La dolomita puede ser valiosa como tratamiento de la osteoporosis ya que el magnesio, tomado conjuntamente con el calcio, facilita la fijación de este último a los huesos y evita los efectos adversos que en ocasiones se presentan al consumir calcio solo (calcificación de tendones, acumulaciones perjudiciales de calcio en las articulaciones…). Actúa también como antiácido natural para el estómago hiperclorhídrico y en los casos de gastritis. En este caso se debe disolver en la boca un comprimido del mineral tras cada comida o cuando se noten molestias en el sistema digestivo. Palia también el reflujo exogástrico o acidez. La dolomita también es un buen aliado contra la ansiedad y el nerviosismo. Ejerce un efecto tranquilizante y su contenido en magnesio regula el sistema nervioso central. La dolomita también colabora en transformar en energía el azúcar de la sangre, aportando al cerebro el combustible necesario para su correcto funcionamiento. Por último hay que recordar que en cualquier caso, para una buena absorción del calcio los siguientes factores han de ser tenidos en cuenta: La vitamina D, necesaria para que el calcio se absorba. Por lo tanto, es recomendable que las personas que usen suplementos de calcio tomen también 400 UI de vitamina D al día. Los ácidos grasos esenciales (AGE) aumentan la absorción de calcio en el intestino, en parte porque potencian los efectos de la vitamina D y reducen la pérdida de calcio en la orina. Para absorberse, el calcio compite con varios minerales más por lo que las personas que toman calcio durante más de algunas semanas deben tomar un suplemento de varios minerales. La lisina aumentan la absorción de calcio y pueden reducir su excreción. Como resultado, algunos investigadores consideran que la lisina puede llegar a tener un papel importante en la prevención y tratamiento de la osteoporosis. Nuestro consejo como siempre es que si desean tomar cualquier suplemento dietético consulten Vds. con su médico o personal sanitario cualificado.

 

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