Calostro, el oro liquido (I)

Calostro, el oro liquido (I)

Calostro, el oro líquido.

por Antolín de la Torre
Parte I

Que la naturaleza es sabia, es una frase conocida y aplicada en di­ferentes oca­siones y especialmente cuando aplicamos la principal re­gla de la Naturopatía, como es que nuestro organismo, en la mayoría de los casos, tiene poder sufi­ciente para poder auto curarse en caso de enfermedad, simplemente dejando actuar a la madre naturaleza.

Sin embargo,  al principio de nuestra vida aparentemente esta regla se contra­dice  y es que cualquier bebe de mamífero y por supuesto el hombre al nacer, no esta en condiciones de hacer frente a las  numerosas infecciones y enferme­dades a las que esta expuesto, al no poder traspasar las inmunoglobulinas o an­ticuerpos maternos la placenta, y en consecuencia los bebes nacen desprotegi­dos frente a virus y bacterias.

Imaginemos que en estas cir­cunstan­cias existiese una vacuna que pudiese inmunizar rápida­mente al bebe contra todos los problemas que se le aveci­nan. Pues bien la madre naturaleza “inventó” esa vacuna con el nombre de Calostro, ese oro lí­quido que es suministrado en los pri­meros dias de lactancia, ofrece las defensas necesarias sin las que el bebe de cualquier mamí­fero no podría sobrevivir.

Y es que el Calostro, ese líquido espeso, viscoso y de color amari­llento, que las glándulas mamarias segregan durante los 3 ó 4 días después del nacimiento, está compuesto por agua, proteínas, mine­rales, es rico en azúcar y bajo en ca­lorías y en grasas. Es perfecto e insustituible para el bebé por su alto valor nu­tritivo y su fácil digestión. Además, de sus más de 30 compo­nentes, 13 se pue­den encontrar únicamente en el Ca­lostro. La cantidad de anticuerpos que posee hacen que el bebé esté protegido frente a determinadas infeccio­nes intestinales y respiratorias hasta que desarrolle su propio sistema inmunológico. Además de su alto nivel nutritivo, favorece el desarrollo de su sistema digestivo y ayuda a evacuar el meconio. Veamos con más detalle estos componen­tes, especialmente un tipo de proteínas, las inmuno­globulinas (Ig), que son anticuerpos que defienden nuestro orga­nismo co­ntra las infecciones.

Hay cinco tipos de Ig y el Calostro las contiene todas. La que más abunda es la Ig A Secretoria, formada por dos moléculas Ig A y un factor Secretorio que además de ser transportador, im­pide que las moléculas sean atacadas por los Jugos Gástricos. Contiene también gran cantidad de Ig D e Ig E.

Cabe la posibilidad de que las Inmunoglobulinas, además de prote­ger la mucosa intestinal y respiratoria protegen también el resto de las mucosas. En los países de Africa y Medio Oriente las madres apli­can su leche en los ojos de los bebés para tratar las Conjuntivitis.
Otro factor importante del Calostro es la LACTOFERRINA que fija el Hierro de manera reversible. Este hierro lo necesitan las Bacterias para su crecimiento y la Lactoferrina impide que esté a disposición de las Bacterias perjudiciales, ejer­ciendo así un efecto Bacteriostá­tico, similar al de algunos Antibióticos.

Fin I parte

Este primera parte se complementara con dos más que se publicaran proxima­mente. Para más información, teléfono 914455154

Antolín de la Torre es Licenciado en Ciencias Químicas. Diplomado en ciencias Biológicas de la Salud y Naturopata.,

Continua en parte II

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calostro