La tranquilidad del mar y los iones negativos.
La tranquilidad del mar y los iones negativos.
Recuerdo en mi ya lejana infancia a principios de los años 50, cuando paseando por la orilla del mar con mi padre me decía. “Que tranquilidad. Es curioso ¿Porque dará esta sensación de paz un simple paseo por la orilla del mar?” Mi padre creía que al apartarse del bullicio de la ciudad, del tráfico incipiente de Madrid y de las preocupaciones diarias del trabajo, eran razones suficientes para sentir aquella sensación y yo con mi corta edad me quede con aquella respuesta.
Transcurrió el tiempo y no me acorde nunca mas de aquel dialogo, en aquella playa de Galicia. La vida siguió adelante. Complete mis estudios como Químico en la Complutense de Madrid, cuando ocurrió un hecho que me hizo recordar aquel dialogo.
Era una tarde de verano, calurosa, se “olía” la tormenta y comprobé como las personas tenían un carácter irascible. ¿No han sentido ustedes esa sensación? Descargó la tormenta y el carácter de las personas cambio radicalmente. Yo particularmente sentí la mismo que cuando pasaba con mi padre por la orilla del mar, a pesar del tráfico, del bullicio y de las preocupaciones del trabajo diarias.
Aquello me hizo pensar y empecé investigar que podía causar aquellas sensaciones. No quiero cansarles como llegué a la conclusión que las moléculas del agua de las olas, el movimiento del mar, crean iones negativos, que antes de la tormenta, el ambiente esta cargado de iones positivos, pero que después todo lo que nos rodea esta, como en la orilla mar, cargado de iones negativos. Y estos últimos son los que nos dan esa sensación de tranquilidad. Pero… como ¿Podríamos crear este ambiente incluso en la gran ciudad, apartados del mar de los ríos o de las cascadas, que también tienen los mismos efectos? Naturalmente no podemos fabricar una tormenta y descargarla, ni acercar el mar a una gran ciudad.
Para eso tenemos la ecoducha. Gracias a la carga de turmalina, al número y forma de los agujeros, la ecoducha ioniza el aire alrededor nuestro, nos impregna de iones negativos. Pruebe una y… por la mañana después de utilizarla sentirá aquellas sensaciones inolvidables de mi niñez, de después de la tormenta o de mis paseos la lo largo de un río. En fin no quiero cansarles más.
Si quieren un consejo adquieran una ecoducha. Por solo 38 € podrán disfrutar de las sensaciones que les he descrito.
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