Argan, el aceite del desierto
Argan, el aceite del desierto
Productos e Ingredientes
ArganFarm. (Uso cosmético)
Ingredientes: Aceite de Argan 100 % puro
Presentación: Envase con spray de 30 cc.
Precio: 14,00 €
ArganFood (Uso culinario)
Ingredientes: Aceite de Argan de primera prensa en frio
Presentación: Envase de 100 cc.
Precio:
Envase de 15,00 €
Jabón de Argan
Presentacion: Pastilla de 150 gr
Precio 6,50 €
No deje de leer el siguiente articulo
Argan, el aceite del desierto
por
Antolin de la Torre Cortes
(Publicado en la revista Verdemente septiembre 2007)
Dice un viejo proverbio marroquí que los cristianos gastan su dinero en pleitos, los judíos, en fiestas religiosas y los marroquíes, en bodas. Efectivamente, ningún acontecimiento es más celebrado en Marruecos que el Matrimonio.
Introducción
Todo lector que siga mis artículos, que la revista
tiene la amabilidad de publicar desde hace algunos meses, o haya leído alguno de mis libros, habrá podido observar que soy un viajero impenitente. Permítanme, que les relate una anécdota que ocurrió en un uno de mis viajes. Hace aproximadamente diez años me encontraba de viaje con dos compañeros desplazándome desde Agadir hasta Safi, ciudad pesquera de cierta importancia, al oeste de Marruecos. La carretera discurría por un paisaje brumoso, casi desértico sino hubiese sido por unos árboles de ocho a diez metros de altura que en principio confundimos con olivos, sobre los que estaban encaramadas, hasta en sus últimas ramas...unas cabras. Se preguntaran ustedes que hacían aquellas cabras trepadoras, de piel endurecida, que desafiaban la altura y los espinos de las ramas, subidas hasta la copa de aquellos árboles. Pues bien, aquellos pintorescos animales estaban comiendo con verdadera fruición el fruto que le ofrecía aquellos extraños árboles y que al acercarnos para hacerles una foto (la escena no era para menos), pudimos comprobar que, aunque parecidos, no eran olivos. El pueblo mas próximo donde paramos a almorzar era Essaouira, (la antigua Mogador francesa), ciudad, de precioso corte colonial y famosa entre otras cosas por sus fábricas de muebles Charlando con el dueño del restauran, viejo conocido de unos de mis compañeros, nos informo que durante siglos, para las tribus beréberes del aquella parte de Marruecos, aquel árbol había sido una especie de maná, del que se aprovechaba prácticamente todo y especialmente al aceite que se extraía de sus semillas, componente básico de su dieta y elemento imprescindible de su medicina tradicional, transmitida de padres a hijos, generación tras generación a lo largo de varios milenios mediante el complicado idioma berebere, el Tamazight, hablado a lo ancho de tan extensísimo territorio, a través de tantas gentes dispersas y con sus casi treintena de lenguas y cientos de dialectos, (sin contar con los dialectos o lenguas que como el guanche de las Islas Canarias ya desaparecidos), o trasmitidas también por sus tradiciones escritas,
porque aunque el bereber sea una lengua esencialmente de tradición oral, los Bereberes poseen desde hace al menos 2.500 años, su propio sistema de escritura llamado "libico-bereber" ( tifinagh en berebere), utilizado por los Tuaregs y basado en el alfabeto latino con algunas modificaciones. Pues bien, aquellas tradiciones, orales o escritas del bereber ya nos describían desde tiempos antiquísimas a aquel árbol, cuyo nombre era ARGAN, de persistente follaje , que ofrecía al ganado un verdadero pasto colgante, y especialmente para las cabras que no dudan en trepar para ramonear en lo más alto del árbol, ofreciendo una singular imagen que no pasa desapercibida al visitante de paso. Poco me imaginaba, que transcurridos unos años y por mi doble profesión de químico y naturopata, me iba a reencontrar con aquel viejo amigo.
El Argan
El Argan (Arganda espinosa) es un árbol autóctono de Marruecos, de gran vitalidad, de troncos retorcidos y follaje persistente, de pequeñas y alargadas hojas, asociado siempre con los paisajes áridos y frecuentes bruma del desierto, donde crece de forma salvaje. Sus raíces son profundas, hasta 10 m. de profundidad, por lo que aguantan bien con un par de buenas lluvias al año. En tiempo excesivamente seco pierde sus hojas, evitando la excesiva transpiración, para volverlas a recuperar con las primeras lluvias. Sus bosques son claros y no sobrepasan los 800 m. de altitud, y sobre él y a cotas superiores, crecen los pistacheros, el Roble, el Enebro, y a mayores alturas el Cedro del Atlas Argan (que significa olivo en bereber ya que en algunas partes de Marruecos,
toma el lugar de la aceituna como fuente del forraje, del aceite, de la madera y del combustible) es en la sociedad de bereber con su vitalidad prodigiosa, la providencia de las zonas áridas. Sirve de hábitat de unas típicas ardillas de la zona, la ardilla llamada Anzet en lengua bereber, y que al igual que nuestras famosas cabras, se nutre de las frutas del Argán y del pistachero. Los nativos aseguran que la única parte del mundo donde se cultiva este árbol es en la región de Essaouira, en las llanuras al pie de las montañas del Alto Atlas oriental y del Anti Atlas, donde ocupa más de 850.000 ha. en forma de bosques claros y que son reconocidos como reserva de la biosfera de la UNESCO... Los frutos de éste árbol, de donde se extrae el aceite, que empiezan a madurar con los primeros calores de junio, se recogen tradicionalmente de una manera muy original: la recolectan nuestras famosas cabras, protagonistas de este artículo. Cuando el pasto escasea, las cabras (y también los camellos) se suben a los árboles para comer sus hojas, sus brotes tiernos y sus frutos. Por la noche, ya en el aprisco, los animales empiezan a rumiar, escupen los huesos de los frutos, grandes como bellotas y duros como almendras, que el pastor recoge sin haberse pinchado ni una sola vez. Otro método es recogerlos de debajo del árbol cuando estos han caído maduros y dejarlos secar, pelarlos y sacar el hueso. Hasta hace muy pocos años, la extracción de éste aceite era totalmente artesanal, no existían fábricas para su extracción industrial. Cien kilos de fruta madura se componen de 50 litros de agua, 22 Kg. de pulpa seca que aprovecha el ganado, 25 Kg. de cáscaras que sirven para el fuego y tan sólo 3 Kg. de pipas, de donde se extrae el aceite con un método realmente artesanal y neolítico. Cada hueso se tiene que partir, tarea que realizan las mujeres y los niños, y contiene 3 pipas del tipo de la de calabaza. Éstas se tuestan hasta que comiencen a ennegrecer, se machacan y
se muelen en un rústico molino de piedra, hasta que una miel opaca y espesa empieza a chorrear por la boca del molino, con la consistencia de una crema de sésamo. Durante una semana descansa en un lugar fresco y oscuro hasta que se seca. Las mujeres van formando bolas que van apretando hasta que empieza a escurrir, poco a poco, aceite de ésta pasta semi seca. El aceite es ligero y transparente, más ligero y digestivo que el de oliva, de color marrón claro y sabor fuerte y agradable. El aceite producido con este método se guardará 3-6 meses, para su uso familiar, en un almacén, donde puede estar hasta 20 años almacenados sin estropearse La pasta restante se da como alimento para el ganado. En los zocos se vende, pero ya mezclado, cosa que se reconoce por los posos que tiene. En el campo marroquí, se come con todo. Sirve de aderezo a los tahines diarios, al cuzcuz, las ensaladas y las aplicaciones similares. Una preparación para el pan conocido como amlou se hace del aceite, de las almendras y de los cacahuetes del Argan, azucarados a veces con miel o azúcar. También se fabrican jabones o se utiliza como combustible para las lamparillas y lo que es más importante para nuestro articulo: tiene increíbles propiedades cosméticas y dermatológicas.
Uso cosmético del Argan
En el siglo X, los fenicios presentaban al aceite de Argan como un precioso ungüento de belleza, particularmente utilizado en las regiones predesérticas marroquíes, para evitar la desecación cutánea y frenar el envejecimiento precoz. Hoy en dia, la moderna medicina nos enseña que este envejecimiento, que ya los fenicios trataban de parar, puede ser de varios tipos y provocados por distintas causas. Los principales son:
- Envejecimiento cronológico. El proceso está programado genéticamente. El paso de los años provoca el adelgazamiento de la dermis y de la epidermis y por eso la piel se vuelve menos firme y tonificada.
- Envejecimiento hormonal. La piel es un órgano vulnerable para sus hormonas. La disminución en los niveles de hormonas acentúa los signos del envejecimiento de la piel y causa la deshidratación.
- Fotoenvejecimiento. Todos los días los rayos UVA del sol pueden penetrar en el corazón de la piel y dañar las fibras de colágeno y elastina de la piel.
- El viento. Especialmente seco y caluroso del desierto en este caso, puede originar graves problemas a nuestra piel Los mecanismos por los que ocurren estos trastornos se deben a que con el paso de los años las células de la piel se dividen más lentamente, por lo que la dermis comienza a adelgazar. Las células grasas que se localizan bajo la dermis inician un proceso de atrofia y las fibras de elastina y colágeno, que sostienen las capas superficiales, pierden consistencia. Paralelamente, las capacidades de elasticidad y de retención de agua también disminuyen, lo que configura un cuadro generalizado de deterioro, ayudado por las causas descritas anteriormente.
Además de estos factores biológicos, hoy se sabe que existen otros de carácter
genético y de carácter ambiental, así como ciertos condicionantes anímicos, como el estrés, que derivan en las habituales expresiones faciales del entrecejo, contorno de ojos, así como en la superficie de cuello y manos. Pues bien, el aceite de Argan es un excelente medio para combatir estos problemas ya que es capaz de revitalizar la piel en un 84 por ciento y los dermatólogos lo recomiendan porque alivia las quemaduras del sol, para el tratamiento de enfermedades dermatológicas como la neuro-dermitis, la soriasis, la varicela y el acné juvenil. En la cosmetología moderna se aplica el aceite de argán en la piel por su efecto regenerativo. Científicos franceses de la universidad de Met. Han podido probar que el aceite de Argan provoca un rejuvenecimiento de las células y recientes estudios le otorgan propiedades: hidratantes, anti-ansiedad, regeneradoras, antiarrugas, nutritivas y protectoras, siendo conveniente para todo tipo de piel y para todas las edades.
Componentes del aceite de Argan
La falta en ácidos grasos esenciales, inevitable con la edad, causa un envejecimiento cutáneo que se traduce en una desecación y una pérdida de elasticidad de la piel, favoreciendo así la aparición de arrugas. La corrección de una falta en ácido graso esencial permite retrasar el envejecimiento cutáneo Pues bien, a principios de los noventa, análisis químicos confirmaron que las valiosas propiedades nutricionales y dermatológicas del aceite de Argan se debía a que es especialmente rico en ácidos poli y monoinsaturados (los famosos omega3, omega 6 y omega9) al contener hasta en un 80% de ácidos grasos esenciales (ácido linoleico 50 %, ácido alfa linolénico 15 %, ácido oleico 12 %, ácido araquidónico 1 %, ácido gammalinolénico 3 %) y contiene grandes cantidades de tocoferoles (vitamina E) (casi tres veces mas que el aceite de oliva) y phytosteroles (D-7steroles). Como podemos observar, los ácidos oleicos y linoleicos están presentes al cerca de 45% y 35% respectivamente, lo que confiere al aceite muy buenas calidades para su utilización en la cosmética y la alimentación. Estos ácidos grasos son esenciales (no pueden ser sintetizados por el organismo) por lo que deben absorbidos en forma de aceite vegetal mediante la alimentación o en los productos cosméticos, introduciéndose de esta forma en los fosfolípidos de las membranas, hidratando la piel, alimentándola y revitalizándola. Según los trabajos de los nutricionistas, estos ácidos (ácidos linoleicos, linolénicos, etc) serían también precursores biológicos de unas hormonas intracelulares (las prostaglandinas), moléculas reguladoras fundamentales de los distintos sistemas celulares, en particular de todos los intercambios de las membranas, desempeñando un papel esencial en la prevención de varias enfermedades cutáneas, ya que se son antirradicales libres.
Como se aplica el aceite de Argan
El aceite de Argan es incoloro y se puede aplicar en la cara, cuerpo, pelo y en las uñas, penetra rápidamente y deja la piel satinada, no engrasa y aporta todos los elementos nutritivos que la piel necesita y se puede utilizar también para masajes dando al cuerpo una sensación de bienestar y relajación. El aceite se puede utilizar diariamente. Para el cuidado de la piel se ha de untar el cuerpo completamente con aceite de argán y esperar cuarenta y cinco minutos antes de lavarse. Para la piel seca se mezcla a partes iguales aceite de argán y aceite de almendras dulces y se frota la piel una vez limpia. Como protector solar se mezcla a partes iguales con aceite de oliva y se unta el cuerpo antes del bronceado. Para uñas débiles se mezcla con jugo de limón y se pintan las uñas, dejándolas así toda la noche En aplicaciones capilares, puede utilizarse diariamente, aplicándose en el pelo seco y sin brillo, poniendo una gota de aceite en la mano. Para un tratamiento mas intenso aplicar 30 minutos antes el champú de la raíz hasta las puntas.

Personalmente puedo asegurarles que el resultado es impresionante. Conclusiones. Muchas veces en el campo de la cosmética, debemos huir de nombres de marcas famosas, de envases lujosos, etc. para reencontrarnos con la madre naturaleza, que sabiamente a puesto a nuestra disposición productos naturales tan efectivos como el aceite de Argan, que por si mismo, sin otros componentes, sin aditivos colorantes o conservantes tan utilizados en la cosmética moderna, nos pueden aportar ventajas innegables en muchos caso superiores comparados con productos de precios muy superiores. Nos encontramos pues, ante este cosmético natural que se extrae del fruto de un árbol único en el mundo que crece en el suroeste de Marruecos, única zona de producción mundial, debido a su situación ideal entre el calor del Sahara y el fresco del Atlántico. Utilícenlo, solo, puro, sin ningún componente añadido No se arrepentirán.
Una boda marroquí y el aceite de Argan
Dice un viejo proverbio marroquí que los cristianos gastan su dinero en pleitos, los judíos, en fiestas religiosas y los marroquíes, en bodas. Efectivamente, ningún acontecimiento es más celebrado en Marruecos que el Matrimonio.
En la actual sociedad marroquí, el peso de la tradición se aligera de día en día y las celebraciones se simplifican, introduciéndose innovaciones propias de este siglo. Con el tiempo han desaparecido infinidad de ritos y costumbres, muchos heredados de épocas ancestrales y por tanto ajenos al espíritu del Islam. colmado de actos y gestos simbólicos que significan la ruptura con la vida anterior, la purificación del cuerpo, la protección ante los malos espíritus, la entrega a la voluntad del marido, el vigor del varón, etc. Algunos muy bellos e interesantes desde el punto de vista etnológico.
Todos destinados a hacer la unión, segura, próspera y feliz. A ellos nos vamos a referir. Pletórico de rituales y alegorías, el complejo ceremonial del matrimonio tradicional marroquí podría entenderse como una especie de camino iniciático para la futura consorte, a lo largo del cual cada precepto quiere significar la muerte simbólica de su vida anterior, hasta la mutación final en mujer madura, con el acto de consumación del matrimonio. La solemnidad de los actos ceremoniales magnifica a la mujer marroquí hasta elevarla a la condición de un ser sublime. Junto a la novia, son las otras mujeres las grandes protagonistas de esta historia: maquilladoras, peluqueras, decoradoras, bordadoras, modistas, cocineras y maestras de ceremonia intervienen en una puesta en escena en que, por una vez, el hombre queda relegado al plano de mero espectador, incluido el novio, cuya participación es limitada El hammam Para el mundo islámico el agua es un don divino, pero también significa la sabiduría profunda y la pureza, la bebida que apaga la sed del alma. Así, el hammam (el baño) se convierte en espacio purificador por excelencia y en pasaje obligatorio para los grandes eventos de la vida: nacimiento, circuncisión y matrimonio. Los marroquíes están convencidos de que a los genios (yenun) les gusta habitar donde hay abundante agua, y por tanto, que en los hammam hay genios que se apoderan de quienes vienen a molestarles de modo insolente. Por ello, cuando una casadera, una parturienta o un recién nacido acuden a ellos para cumplir con el ritual, se encienden velas y se gritan “yu-yus” invocando el beneplácito de los yenun. Persiguiendo su purificación física y espiritual, la tradición quiere que la novia acuda durante siete noches consecutivas a un hammam alquilado para la ocasión. Este ritual se ha ido reduciendo con el tiempo hasta un solo baño. Madre, hermanas, tías, primas, vecinas y amigas la conducen en medio de un cortejo de cirios, incienso y “yu-yus”. Entonan cánticos a la belleza y recitan alabanzas al Profeta Muhammad. Todas las jóvenes casaderas quieren ir ese día con la novia para beneficiarse de la creencia popular que concede a sus acompañantes su misma suerte. Con esta ocasión se organiza en torno a la novia un auténtico salón de estética, donde se practica todo un ritual generador de belleza y sensualidad. Algunos tratados históricos reflejan las modas y costumbres higiénicas que ya en aquella época se practicaban, como eran el uso de pasta dentífrica, cremas depilatorias, aceites y espumas aromáticas con esencia de almizcle, jazmín o violeta. Un poema andalusí dice, a propósito del hammam: “El hammam es un lugar en el que los hombres, reunidos, se parecen todos, ya sean criados, ya sean señores: el hombre se codea con gentes que no son sus amigos, y su enemigo puede ser su compañero”.
El ritual de la henna (alheña)
El Profeta Muhammad definía la flor de la henna como: “La reina de todas las flores, de suave perfume de este mundo y del otro”. La henna es una de las plantas más apreciadas en Marruecos, y en el mundo islámico en general, por sus propiedades medicinales. Es antiséptica, antibacteriana, antimicótica, antihemorrágica, etc., pero además posee cualidades cosméticas y mágicas. Se utiliza para teñir y sanear los cabellos, así como para embellecer las manos y los pies. La henna forma parte de la cultura popular marroquí, como elemento generador del bien y talismán contra el “mal de ojo” u cualquier otro maleficio. De este modo, participa tradicionalmente en todos los acontecimientos familiares, festivos o religiosos. Un proverbio árabe se refiere así a la henna: “Si mis palabras fueran falsas, no te presentaría mi mano teñida de henna”.
En las bodas tradicionales, el ritual de la henna comienza al día siguiente del séptimo baño, con la misión legendaria de ahuyentar a los malvados yenun del cuerpo y del alma. De manera simbólica, primero se aplica una ligera capa de henna sobre las manos y los pies de la novia, que seguidamente se retira con leche, signo de pureza y prosperidad. Un día más tarde, una neggacha (mujer especializada en estos menesteres) completa el ritual creando en sus manos y pies un fingido tatuaje a base de arabescos, caligrafías y signos simbólicos surgidos de la inspiración pero que respetan desconocidas reglas de origen remoto. Cada uno de sus signos tiene un significado simbólico. El círculo es símbolo de lo absoluto. El triángulo con el vértice hace arriba representa el fuego y el sexo masculino, mientras que el triángulo hacia abajo indica el agua y el sexo femenino. El número tres representa las trilogías: nacimiento, madurez y muerte; sabiduría, fuerza y belleza; o pasado, presente y futuro. El número cinco es símbolo de unión y equilibrio. El siete corresponde a los siete días de la semana, a los siete grados de la perfección, a las siete esferas, a los siete cielos. Representa la totalidad del universo en movimiento y constituye un ciclo completo.
Esencia mágica en la cosmética natural
En las celebraciones tradicionales del matrimonio marroquí, la cosmética constituye otro auténtico ritual. Perpetuando la tradición, hasta no hace demasiado tiempo las mujeres marroquíes eran artífices de sus propios tratamientos de belleza. En la reclusión del harén, elaboraban con tiempo, mimo y cautela, fórmulas y remedios heredados, a base de ingredientes naturales: leche, miel, huevos, aceite, arcilla, alheña, azafrán, corteza de nogal o azahar. El secreto en la alquimia resultaba fundamental para no perder su esencia mágica, transmitiéndose celosamente sólo de madres a hijas, con la insustituible complicidad del maestro attar (perfumista).Por ejemplo, para preservar la juventud, tomaban cada mañana, entre otros, un compuesto de jengibre, clavo, nuez moscada, raíz de galanga, aceite o miel. En los contextos más tradicionales, todavía las novias marroquíes utilizan productos naturales para su cuidado personal. Los más comunes, además de la henna, son el khol, el ghasul, el suak, el aceite de argana, y entre las fragancias, el almizcle, el agua de rosas, el jazmín y el sándalo, que embellece los ojos y resalta la mirada. El ghasul es una arcilla natural que solo existe en Marruecos, con propiedades desengrasantes, que se utiliza para el lavado del cabello; el suak, o corteza de nogal, sirve para colorear los labios. El argano es un árbol específicamente marroquí. El aceite de sus frutos, rico en vitamina E, se utiliza principalmente en la alimentación, pero también está indicado contra la esterilidad femenina, la amenaza de aborto y la azoospermia en el hombre (ausencia de espermatozoides). Sus propiedades son excelentes también en cosmética. Claro que, en los tiempos actuales, las novias marroquíes prefieren el eye liner, carmines de atrevidos colores, maquillajes compactos y perfumes franceses.
Simbolismos en las ceremonias tradicionales
Pero volvamos al matrimonio tradicional marroquí. La noche de bodas es la más significativa desde el punto de vista ceremonial: los amigos del novio, acompañados de dos naggafat (maestras de ceremonia), son los encargados de raptar a la novia
de su hogar, de manera alegórica, y conducirla en cortejo a casa de sus futuros suegros. La futura consorte es recibida con todos los honores. El novio es el primer hombre que atraviesa el umbral de la casa paterna con motivo de las celebraciones. Tras recitar unos versos del Corán frente a su esposa, retira el velo que cubre su rostro, descubriéndola por fin y besándola en la frente. La suegra entrega entonces a la novia una bandeja con leche y dátiles, en señal de bienvenida, y un manojo de llaves y un pan, queriéndole ofrecer su nuevo hogar. La leche pretende teñir de blanco la vida de la esposa, los dátiles simbolizan la fortuna. Entre algunas comunidades beréberes se ofrecen higos y pasas, como portadores de felicidad y dulzura, y a veces huevos, que representan los deseos de fertilidad para la futura esposa. Sobre un palanquín la pasean entre los invitados, con el rostro velado, para trasladarla definitivamente a la alcoba nupcial. En los medios rurales, a la mañana siguiente, la familia de la novia espera impaciente las pruebas evidentes de su virginidad. Dependiendo de cada grupo tribal, las ceremonias del matrimonio adquieren connotaciones y prácticas muy diversas. Por ejemplo, en la región del Sus, donde los lazos tribales son muy fuertes, es costumbre simular una lucha entre las dos familias: las mujeres se tiran puñados de tagula, plato beréber a base de sémola con mantequilla y miel. De esta forma expresan su deseo de intercambiar cosas dulces entre ambas familias Entre los yebala (habitantes del norte de Marruecos), los parientes y amigos ofrecen harina a la novia, con la que su madre hace pequeños panes que la suegra distribuye entre los invitados. Los panes son testimonio de solidaridad y las familias quedan unidas para lo mejor y para lo peor. Todo esto en teoría, claro.
Algunos secretos naturales de belleza bereber
Henna
- 100 gramos de henna molida
- Una cucharada de aceite de oliva virgen
- Unos granos de clavo de olor, machacados
- Agua caliente
Preparación: Se hace una pasta espesa que se aplica sobre el cuero cabelludo (proteger las manos con unos guantes de plástico), extendiéndola después sobre el cabello. Dejar actuar un mínimo de dos horas, en exposición al sol, o utilizar el secador para contribuir a fijar el color. Para los cabellos rubios o claros, se recomienda añadir a la preparación, jugo de granada fresca o seca, con el objeto de oscurecerlos. Se obtiene hirviendo la granada durante un cuarto de hora.
Khol
- Clavos de olor
- Huesos de aceituna negra
- Huesos de dátil
- Un grano de pimienta Antimonio
Preparación: Tostar en una sartén unos cuantos clavos de olor, huesos de aceituna negra, huesos de dátil y un grano de pimienta. Machacar y añadir un poco de antimonio; mezclar bien. Tamizar muy finamente. Conservar en un pequeño frasco de cristal con un cierre seguro y aplicar con un palito de madera en el interior del ojo. El buen khol es el que pica un poco al aplicarlo.
Ghasul
Preparación: Se disuelven en agua dos kilos de ghasul y se le añaden 25 gramos de clavos machacados, 50 gramos de lavanda y 30 gramos de pétalos de rosa triturados. Se deja secar al sol el preparado, hasta dejarlo endurecer. Antes de emplearlo, se añade un poco de agua hasta obtener una pasta espesa que se aplica sobre el cuero cabelludo, frotando a modo de champú, y aclarando posteriormente.
Aceite de Argan
Para pieles secas y como antiarrugas: Limpiar bien el cutis y aplicar lociones a base de una mezcla de aceite de argana y de aceite de almendras dulces. Para el cuidado del cuerpo: Antes de tomar un baño, embadurnarse el cuerpo con aceite de argan, dejándolo actuar durante cuarenta y cinco minutos.
Antolín de la Torre Cortés
Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid, Doctor en Naturopatia por Internacional Bircham University, Diplomado en Ciencias Biológicas de la Salud por la Escuela de Ciencias Biológicas de la salud de Elche (Alicante), Master en medicina cuántica por el Instituto de Bad Driburg (Alemania). Ha sido también profesor de Física y Química de la ONG Entreculturas Autor de libros como "Noni, El árbol de la vida" "...De Abejas Mieles y Manuka" "Kombucha, té o milagro" y “Tamanú, El aceite de los Dioses " “Dietas y patologías según el grupo sanguíneo” entre otros. Colaborador habitual con sus artículos en las revistas: Verdemente, Gente, Cuarto Creciente y NovaOne y con las emisoras RNE1, Onda 0, Ser, COPE e Intercontinental, divulgando temas sobre medicinas alternativas.







