Aloe Vera


Composición:

  •  Aloe Vera
  • Barbadensis Miller ecológico con pulpa para uso interno.

Recomendado tradicionalmente para:

  • Alergias, abscesos, adicciones (a drogas diversas), aftas, afonía, agotamiento, asma, ampollas, amigdalitis, acné, acidez de estómago, anemia, artritis, arteriosclerosis, anorexia.
  • Bronquitis, bursitis.
  • Calambres musculares, calvicie, caspa, cataratas, celulitis, ciática, cirrosis, cólicos, colitis, contu­siones, cortes, cistitis, carbunclo, cortes al afeitarse, catarros, congestión intestinal, cáncer, cán­dida, comezones de todo tipo, congestión nasal.
  • Dermatitis, diabetes, disentería, depresión, dolores de cabeza, dolores de las articulaciones, dolo­res de muelas, dolores de estómago, dolores musculares, desarreglos evacuatorios, disfunciones intestinales.
  • Edema, erisipela, epidermitis, exantema, enteritis, esterilidad debida a ciclos anovulatorios, es­clerosis múltiple, esguinces, erupciones, enfermedades de las encías, estreñimiento.
  • Forúnculos, fiebres sin identificar, flatulencias.
  • Gangrena, glaucoma, gota, gripe
  • Hemorroides, hepatitis, herpes genital, herpes zoster, halitosis; heridas de todo tipo, hiperten­sión, hongos.
  • Insuficiencia arterial, insomnio, ictericia, irritación bucal, indigestión, infecciones por levadu­ras, infecciones de la vejiga y de los riñones.
  • Queratosis foliculares.
  • Laringitis, lepra, lupus, luxaciones, leucemia.
  • Mal aliento, mastitis (en las vacas), manos ásperas, manchas en la piel, manchas congénitas, meningitis, miopía, mordeduras de serpientes.
  • Náuseas de todo tipo.
  • Obesidad, olores (supresión del mal olor en las úlceras), enfermedades de los ojos.
  • Pie de atleta, piel seca, pezones estriados, parásitos intestinales, picaduras de insectos, pecas seniles, picaduras de víboras y alacranes, soriasis, prostatitis, picores de todo tipo, problemas del páncreas diversos.
  • Quemaduras (térmicas, por radiación, solares, químicas ó por líquidos).
  • Resfriados.
  • Sabañones, seborrea, sinusitis, SIDA.
  • Tendinitis, tracoma, tuberculosis, torceduras, tos, tortícolis.
  • Uñas encarnadas, úlceras en las piernas, úlcera péptica, úlcera de duodeno, (todo tipo de úlce­ras), urticaria.
  • Vaginitis, várices, virus de Epstein.
  • Zoster (herpes).

Presentación:

  • Botella de litro de pulpa de aloe.

Forma de uso:

  • 5-15 ml.  Diarios o según prescripción de personal cualificado.

Contraindicaciones/o efectos secundarios:

  • No es recomendable para mujeres embarazadas
Todas las imagenes y fotografias de este producto

Si desea leer informacion adicional le recomendamos los siguientes articulos relacionados:

La planta de Aloe vera es originaria de África, específicamente de la península de Arabia. Su nombre genérico Aloe proviene del término árabe alloeh que significa sustancia brillante y amarga, se le denomina también con el nombre de sábila; ésta y otras variantes se debe a la deformación del vocablo árabe Çabila que significa planta espinosa. Al continente americano fue introducida por Cristóbal Colón en los tiempos del descubrimiento de América, debido a que éste la utilizaba como medicina para su tripulación. En esos años España ya tenía plantaciones considerables de este vegetal, probablemente dejadas como herencia de la invasión musulmana.
El Aloe vera durante siglos fue utilizada por sus propiedades medicinales y terapéuticas sin ningún entendimiento claro o análisis científico de cada una de sus propiedades (1). En la actualidad, se usa en muchos lugares del mundo en la medicina moderna para tratar múltiples enfermedades, además de ser utilizada en la industria cosmetología, farmacéutica y alimentaria.

El Aloe Vera es una planta de gran interés medicinal utilizada como tal desde hace más de 3000 años. De alrededor de 300 especies de Aloe, se ha demostrado científicamente que son cuatro tipos los que presentan mayores propiedades medicinales: Aloe barbadensis Miller, Aloe perryi Baker, Aloe ferox y Aloe arborescens. No obstante, el Aloe barbadensis Miller es considerada como la más utilizada en la medicina curativa y la más popular en el mundo entero llamada comúnmente Aloe vera (3, 8).

El Aloe es un excelente limpiador y antiséptico natural (contiene al menos seis agentes antisépti­cos: lupeol, ácido salicílico, nitrógeno de urea, ácido cinámico, fenol y azufre), que penetra fácil­mente en la piel y en los tejidos (en algunas ocasiones cruzando siete capas distintas), que actúa como anestésico calmando todo tipo de dolores (especialmente los musculares y de las articula­ciones) y tranquilizando los nervios, que posee una gran actividad bactericida, que también des­truye numerosos tipos de virus, que es fungicida, antiinflamatorio, antiprurítico (detiene la co­mezón), altamente nutritivo (contiene vitaminas, minerales y azúcares), dilata los capilares san­guíneos incrementando la circulación en la zona afectada, descompone y destruye los tejidos muertos (incluyendo el pus), favorece el crecimiento celular normal (acelerando la curación de llagas y heridas), hidrata los tejidos y es antipirético (elim. la sensación de calor en las llagas, úlceras e inflamaciones).