Aceite de Onagra
Composición
- 200 mg de aceite de onagra (primera prensa en frío)
- 200 mg de aceite de borraja (primera prensa en frío)
- 10 mg de Vitamina E
Aplicado tradicionalmente para:
- Menopausia
- Síndrome premenstrual.
- Hipercolesterolemia
- Hipertensión
- Sequedad cutánea
Presentación:
- 110 Perlas de 500 mg en envase de cristal
Modo de empleo:
- 2-4 perlas diarias entre las comidas
Efectos secundarios /o contraindicaciones:
- No se conocen
También es conocido como "aceite de prímula" y lo usaban los indígenas americanos para tratar diversas dolencias. Es muy efectivo hace como tratamiento asociado al Síndrome Premenstrual por su contenido en ácido gammalinolénico y constituye, sin duda, un remedio natural apropiado para tratar esta patología tan femenina.
Su historia, como ocurre con un gran número de sustancias naturales, es muy antigua. Fue precisamente su efectividad en el tratamiento lo que sirvió para confirmar la carencia (o insuficiencia) de ácidos grasos esenciales en el organismo como una de las causas del SPM y de varias otras patologías. El aceite de onagra contiene un 88.5% de ácidos grasos poliinsaturados1 o ácidos grasos esenciales (también llamados "Vitamina F" por algunos estudiosos). Y aunque otros aceites también los contienen, el de onagra tiene la particularidad de contener ácido gammalinolénico en estado preformado, por lo que tu organismo se ahorra un paso en la transformación hacia la obtención de otra sustancia final que nos interesa en este caso: la prostaglandina E1 (ó PGE1).
Los ácidos grasos poliinsaturados son importantes, pero además son esenciales: El organismo no los produce. Y sin ellos, no hay prostaglandinas, elementos importantes para mantener una buena salud
Las prostaglandinas son sustancias biológicamente activas que se forman a partir de los ácidos grasos poliinsaturados. Su vida es muy corta (menos de 5 minutos) y se fabrican en la mayoría de las células del cuerpo cuando se produce una estimulación de la membrana celular. Se conocen alrededor de 15 tipos de prostaglandinas. Pero, a efectos de este artículo, nos referiremos brevemente a dos de ellas: PGE1 Y PGE2.
Las PGE1 se forman a partir del ácido gammalinolénico que contiene el aceite de onagra (o a partir de su precursor, el ácido linoleico) e intervienen en los procesos de dolor, inflamación y fiebre. Entre las acciones que se les atribuyen, están las siguientes:
- Prevenir la trombosis y reducir la tensión sanguínea
- Dilatar los vasos sanguíneos y aliviar la arterosclerosis
- Reducir la velocidad de elaboración del colesterol
- Permitir una mayor eficacia a la insulina
Prevenir la inflamación y controlar la artritis
En condiciones de laboratorio, detener el crecimiento de las células cancerosas
- Aliviar los síntomas físicos y mentales del síndrome premenstrual
- Acción sedante y tranquilizadora sobre el sistema nervioso central
- Estimular la producción de neurotransmisores
- Favorecer la absorción de las vitaminas liposolubles (A,D,E y K)
Y la más importante de todas:
Regular las acciones de otra prostaglandina: PGE2
Las PGE2 se forman a partir del ácido araquidónico, y tienen el efecto contrario a las PGE1. Por ejemplo: desde el primer momento de una inflamación, estas prostaglandinas actuarán favoreciendo el edema, la vasodilatación y aumentando la permeabilidad de los capilares, incidirán en el dolor y la fiebre, y más adelante en el proceso, intervendrán en las reacciones alérgicas.
La doctora Catherine Kousmine que estudió durante más de 45 años la relación entre los aceites y las enfermedades degenerativas, llamó a las PGE1 "prostaglandinas de la paz" y a las PGE2 "prostaglandinas de la guerra", describiendo de esta forma tan gráfica su acción sobre el organismo humano, y también lo esencial que resulta que tu dieta alimenticia incluya ácidos grasos poliinsaturados de la mejor calidad: Sin ellos desaparece la acción frenadora de la PGE1 (prostaglandina de la paz), dejando la vía libre a la PGE2 (prostaglandina de la guerra) que ya no puede ser regulada
Aceite de borraja. En este aceite abundan las grasas insaturadas, en especial los ácidos grasos gamma-linolénico y linoleico. Ambos son esenciales, es decir, que nuestro organismo no puede producirlos por sí solo, lo que hace necesario su aporte diario a través de la dieta. También contiene cantidades apreciables de ácido oleico, un tipo de grasa monoinsaturada característica del aceite de oliva.
A partir del ácido gamma-linolénico se producen en el cuerpo unas moléculas muy importantes llamadas prostraglandinas que tienen, entre otras, las siguientes propiedades: impiden la formación de sustancias inflamatorias, tienen acción vasodilatadora, regulan la liberación y acción de los neurotransmisores (mensajeros químicos), inhiben la formación de coágulos, contribuyen a reducir la colesterolemia y regulan los efectos de las hormonas femeninas.
Además, el aceite de borraja actúa como emoliente; suaviza o ablanda la piel y las mucosas. El aceite de borraja es muy adecuado como complemento a la dieta para colaborar en la prevención y tratamiento de trastornos cardiovasculares. Se emplea, bajo control profesional, en caso de hipercolesterolemia, hipertensión y en personas que han sufrido accidentes cerebro y cardiovasculares.
Por su acción sobre las hormonas femeninas se emplea como tratamiento del síndrome premenstrual y por su efecto emoliente o eudérmico, para mejorar o mantener en buen estado la piel y las mucosas.
Así mismo, se está investigando la posibilidad de que este complemento tan rico en ácidos grasos esenciales sea útil para reducir el riesgo de recaídas en caso de esclerosis múltiple y para el tratamiento de diversas afecciones de la piel.







